Preventa Títeres de Sangre. El Rey Trasgo.

Ya se encuentra disponible la preventa de Títeres de Sangre, segunda entrega de El Rey Trasgo.

El Rey Trasgo. Títeres de Sangre
Autor: Alberto Morán Roa.
Portada: Barb Hernández.
Presentación: Carlos Sisí.
Fecha de salida: 3/12/2013
Colección: Kelonia Ficción.
Páginas: 472
ISBN: 978-84-941043-8-1

 

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“(…) Títeres de sangre es una obra aún más madura que la anterior, llena de sorpresas, hechos maravillosos y fantásticos que nos revelarán por fin qué ocurrió tras la explosión de poder que sufría el Rey Trasgo al final del primer libro y muchas cosas más”. Carlos Sisí.

Tras la destrucción de la Ciudadela, el continente es un lugar más convulso que nunca: los nobles intrigan tras los muros de sus castillos y vigilan las fronteras con recelo, a la espera de una guerra que muchos intuyen pero cuya magnitud nadie es capaz de imaginar. Algunos, alentados por la venganza o la gloria, afilan ya las espadas y disponen a sus ejércitos.

Los rumores se extienden como una sombra: en los bosques encantados aparecen criaturas de otros tiempos, mientras sus habitantes susurran crípticos augurios. Un gigante ha penetrado en el corazón de Esidia, la tierra de los trasgos, en busca de secretos. Fantasmas de ceniza vagan entre alaridos por el marchito reino de Corcia hacia un destino desconocido.

El Cuervo, el más siniestro de los consejeros de Thorar, se valdrá de estas amenazas para afianzar su poder… ignorante de que la más peligrosa de ellas se encuentra en los Picos Negros. Allí, fuerzas tan antiguas como el mundo están a punto de despertar mientras el Rey Trasgo se convierte, día a día, en aquello que más odia.

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Fragmento del mapa de El Rey Trasgo

El Rey Trasgo, la saga escrita por Alberto Morán Roa, contará con un precioso y espectacular mapa, obra del ilustrador Pablo Uría.
¡Sin palabras!

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El Rey Trasgo (Títeres de Sangre) estará en el #FFF

Eso de que la fantasía española no está a la altura de la americana o británica es una soberana chorrada. En nuestro país tenemos grandes autores, entre los que se encuentra Alberto Morán Roa. Autor de El Rey Trasgo, Alberto se ha convertido en garantía de éxito, de calidad y de buen hacer. Su primer libro, así lo ha confirmado.

Hoy almorzamos con la buena noticia de que desde Kelonia, editorial que publica las novelas de Alberto, pronto anunciarán todo cuanto tiene que ver con la segunda entrega de El Rey Trasgo. Según parece, el 4 de noviembre comenzará a llover información, y quienes asistiremos al Festival de Fantasía de Fuenlabrada, tendremos la suerte de estar en la presentación oficial.

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¡Lo estoy deseando!

El Rey Trasgo, la Ciudadela y la Montaña

Antes de nada, quisiera comenzar mencionando dos puntos importantes, uno sobre esta reseña, y otro sobre la propia novela. Mi intención es ser todo lo objetivo que pueda, aportando información que ayude al posible lector a decidirse sobre si hacerse, o no, con El Rey Trasgo, la Ciudadela y la Montaña. Por todos es sabido que nadie es profeta es su tierra, lo que conlleva a que muchas veces, si el nombre del autor de un libro es español, en lugar de abalancemos como locos sobre él, lo desterramos al olvido con la mayor diligencia posible. Lo cual es un error en sí mismo… pero eso es otra historia.

Portada El Rey Trasgo

Primera novela de Alberto Morán Roa

Una vez dicho esto, creo fundamental aproximarse a este libro sabiendo que es el primero de una saga. ¿De cuántos números? Aún se desconoce; pero me consta que su autor sabe lo que hace. Este detalle es importante, ya que el libro, leído bajo el conocimiento de este hecho, hace que adquiera una renovada luz; ya no nos encontramos ante una novela independiente y auto-conclusiva, sino ante la primera pieza de una gran construcción.

Y después de esta “introducción”, al lío.

El Rey Trasgo, la Ciudadela y la Montaña, es la primera novela de Alberto Morán Roa, escritor, reseñador y articulista, cuya presencia en este mundo se lleva haciendo notar desde hace unos cuantos años. Ganador y finalista de varios premios, Alberto es un consumado “contador de historias”, cuya pasión por la palabra escrita no deja lugar a dudas: este es el comienzo de una prometedora carrera. Pero también hay que reconocer que, en un mundo editorial cada vez más ahogado, buena parte de su “éxito” se debe a la apuesta realizada por Kelonia Editorial, una empresa joven, apenas recién nacida, a quienes hay que agradecer, en primer lugar, y por encima de todo, el haber publicado un muy buen libro por el módico precio de 14,95 €.

Si tuviera que resumirlo en pocas palabras, diría que esta novela es original, fresca, de lectura ágil y absorbente. Sin embargo, muchos os preguntaréis cuánto hay de verdad en mis palabras.

Lo que el lector se encuentra al abrir estas páginas, es una novela escrita con una prosa bien cuidada, rica en matices y capaz de transportar al interior de este mundo de fantasía con asombrosa facilidad. Me ha sorprendido encontrarme con que, en algunas ocasiones, Alberto parece que sea un escritor mucho más experimentado de lo que, inicialmente, cabría esperar. Elegante pero directo, su estilo es digno de leer:  “Apenas quedaban ya árboles, y los que sobrevivían alimentándose de aquél estéril sustrato no eran sino espectros de sus hermanos más vigorosos: sus ramas largas y torcidas y sus troncos nudosos los hacían parecer viejos guardianes caídos en desgracia, condenados a permanecer en aquel yermo sin más compañía que la sombra de sus amos de roca, sin más música que el silencio”.

Por lo que sé, Alberto Morán es Licenciado en Psicología . ¿Acaso importa este detalle? Pues sí, y mucho; ya que sus conocimientos le permiten crear y componer unos personajes únicos, capaces de salir del papel en el que han sido encerrados, y por los que es sencillo albergar sentimientos como el amor o el odio. Cada uno de ellos es protagonista de esta historia, en la que nos encontramos con hombres y mujeres habituados al combate, tanto contra el mundo, como contra ellos mismos. Su valor, su determinación, sus ideales y motivaciones, su fuerza y su debilidad, su dolor y su muerte… el lector siente cada emoción, sufre con cada decisión, y sangra con cada herida. No son muchos en cantidad; pero sí grandes por su calidad.

La Ciudadela y la Montaña es una historia en la que se pueden encontrar desde soldados y comandantes, pasando por poetas y trovadores, hasta magos y nigromantes… sin olvidar, como es lógico, a los pequeños e infantiles trasgos. Pero quedarnos aquí sería insultar a la novela, puesto que ésta está repleta de gran cantidad de criaturas, tales como grifos, dracos y hadas; además de muchos y muy diferentes tipos de hombres y guerreros. Si he de ser sincero, parece imposible que 300 páginas contengan un mundo tan extenso… ¿cómo es eso posible?

La razón y el por qué está en la forma en la que está estructurada la novela. Como su nombre indica, el lector se encuentra antes dos historias: la que tiene que ver con la Ciudadela, y la que tiene que ver con la Montaña. De esta manera, el autor tiene tiempo y espacio de sobra para abordar este mundo único, lleno de razas, seres, magia e historia. Y al decir historia me refiero a un pasado tan remoto que nosotros no podemos ver, pero que Alberto va tejiendo y moldeando, para después enviarnos en pequeños fragmentos, que son los que nos ayudan a construir el conjunto de la novela.

El Rey Trasgo es un personaje más, pero de ninguna manera el núcleo de la historia. No al principio, desde luego. Es por esto por lo que he advertido de la importancia de leer la novela como una primera parte de una serie, ya que, de lo contrario, el lector puede perderse esperando algo que no termina de llegar.

Si la Ciudadela y la Montaña destaca por encima de otras historias, es debido que no es como te la esperas. Lo que Alberto Morán nos presenta es algo diferente, algo nuevo, que no se parece en nada a cuantas novelas de fantasía hayamos leído con anterioridad. Ciertamente, hay buenos y malos, hay batallas, sangre y lucha; pero bajo todo eso, se esconde un corazón que late, dando vida a un mundo particular en el que, a mi, personalmente, me gustaría entrar.

Podría extenderme mucho más, pero creo que a estas alturas lo más inteligente es exponer los tres puntos más importantes de esta obra, al menos para mi:

– En primer lugar, nos encontramos ante una historia repleta de giros argumentales capaces de sorprendernos y dejarnos con la boca abierta. Todo puede ocurrir sobre la Ciudadela o en el corazón de la Montaña. Cada nuevo capítulo nos conduce a una nueva pieza de un rompecabezas gigantesco.

– Los conocimientos de Alberto sobre esgrima antigua, tradición de la que los esidianos son fieles devotos, nos ofrece unos combates sin igual, en los que la lucha no solo se convierte en un baile de fieros movimientos, sino en un calculado enfrentamiento en el que las habilidades y el conocimiento son aún más importantes que las capacidades físicas.

– La riqueza de contenidos y detalles en cada una de las razas, seres y civilizaciones que pueblan la novela es impresionante. Esidianos, arenses, thorenses, bárbaros… todos cuentan con una cultura y unas costumbres propias, que o bien se sugieren, o se muestran con claridad; para deleite de los lectores. De esta manera, el autor no deja nada al azar, nada a la improvisación, sino que todo está calculadamente planeado y planteado, en una obra tan rica en matices que es apabullante.

Sin embargo, el lector también debe ser consciente de que, como es lógico, este primer libro no es perfecto, y tiene algunos, aunque pequeños, aspectos a mejorar:

– Este primer punto es el que más me ha chocado, pero también es cierto que responde a un sentimiento y a una forma de afrontar la novela muy personal, y es que me he encontrado con algunos fallos de puntuación. En algunos momentos faltan comas, capaces de hacer la lectura más ágil y sencilla. No digo que esto sea algo que suceda muy a menudo, pero sí se encuentran repartidos por sus páginas algunos párrafos en los que, yo al menos, he echado en falta la presencia de una o dos comas.

– Tal y como he comentado antes, mi desconocimiento inicial de que éste es el primer volumen de una saga, hicieron que su conclusión me resultara abrupta; brusca, en cierta medida. Las piezas encajan, es cierto, pero dan lugar a una nueva imagen sin completar, que por un instante llegó a descolocarme. Sin embargo, ahora, tras saber lo que sé, puedo asegurar que es un justo final. Inconcluso, dada su naturaleza, pero a la altura de las expectativas.

– Mi personaje favorito es, sin lugar a dudas, Kaelan Eranias, teniente esidiano en la Ciudadela. Es un personaje fascinante, pero algunos de sus comportamientos y decisiones no terminan de convencerme. No es que no me hayan gustado, pero me han resultado demasiado impulsivas, demasiado viscerales, para lo que creo que debería ser este personaje.

En general, El Rey Trasgo, la Ciudadela y la Montaña, me ha parecido un libro inteligente, bien construido y desarrollado, en el que cada elemento se disfruta por sí mismo; pero que cuando se unen, dan como resultado un producto único y hermoso.